Llegó el momento en el que se da por acabado el periodo Erasmus. Sentado frente a mi ordenador comienzo a reflexionar sobre el año pasado aqui, en Weimar. Ya tengo todo preparado; la maleta, cajas con objetos que he utilizado (o no) aquí, bolsas, etc.
Miro a la derecha y donde antes habian libros ya no hay nada. Miro a la izquierda y donde antes habian fotos y dibujos no hay nada. La habitación que antes tenia un aspecto acogedor (al menos para mi) ahora esta vacía y fría, donde se puede observar la marca que ha dejado el baúl que construí en el suelo. "Limpiaré tambien donde no se vé la proxima vez", me digo.
Muchas cosas dejo aquí en Weimar, y no sólo amigos, sino una parte de mí. Aquello que se ha transformado, que se ha adaptado al lugar, a las condiciones y a la cultura. Dejo una lengua que aún no domino, gente que no terminé de conocer, recuerdos y trabajos.
Ya es hora de dar por terminado este blog, esta parte de mi vida que he disfrutado cada momento, de la que quedará siempre en el recuerdo aquellas cosas que me hicieron la estancia agradable, y en otras ocasiones no tanto, pero que han hecho de mi otra persona. Con esto me queda una frase que me dijo un alemán: "lo que no te mata te hace más fuerte". Frase que me ha ayudado en los momentos de inadaptación.
Aún asi, me voy contento de haber aprovechado cada segundo aqui (sin contar los dias de resaca).
Tal vez, podria comenzar una nueva etapa en este blog y comenzar a reflejar lo que se siente después de un año en el que has tenido una vida nueva.
